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briconsejos b2b: videoclises

Probablemente uno de los campos en los que el bisnes haya hecho el ridículo con más obstinación en los últimos años haya sido en el de los videoclises. El género nacido, después de los dolores, en los años 80 se convirtió desde entonces en práctica standard de la industria: todo single debe ir acompañado de su correspondiente videoclip y punto pelota. Los contratos de los artistas recogían este compromiso de forma expresa,  y los más recalcitrantes paladines del star system llegaron a conseguir que sus abogados cuantificaran la inversión de la disquera en las a menudo infames peliculillas. Mientras el mercado fue bien, cosa que ocurrió durante muchos años, el gasto en videoclises se disparó, y no era infrecuente que el monto total de las facturas de video superara con creces el de la grabación de audio, es decir, el de la música, que es lo que al final queda y de lo que va este negociete.

Especialmente chocante era el caso de nuestro mercado. En la época en que no teníamos ni MTV, ni Sol Música ni 40tv etc. fue cuando se cometieron mayores dislates presupuestarios. Cierto es que esos videos sí eran útiles para la explotación internacional (Latinoamérica fundamentalmente) y para la producción de spots de TV cuando procedía, pero en la mayoría de los casos hubiera sido más productivo darle el dinero a un pobre, antes de contribuir al enriquecimiento de productoras sacamantecas y adulonas de artistas, que lo único que dejaban era arrugas en las cuentas.

Una de las explicaciones del fenómeno hay que buscarla en lo que la doctrina ha definido como metamorfosis concatenada del artista en la fase de lanzamiento de cada nuevo disco. Este curioso fenómeno que afecta a una parte del colectivo, y se agudiza entre los que ya están ready for Vegas causa una serie de mutaciones sucesivas, por este orden: uno, creador libre (fase de grabación y mezclas), dos, artista plástico (fase de fotografías y artwork), tres, realizador y guionista de cine experimentado (fase de videoclises), y cuatro, experto en marketing (fase en la que las malas ventas del disco se achacan a la impericia mercadotécnica de la compañía y no a que las canciones no molan). La fase tres, claro está, corresponde al tema de hoy.

Curiosamente, la crisis endémica del negocio del disco, que se arrastra desde principios de siglo, vino a poner orden en el desordenado mundo del videoclip. Se hizo patente que no se podían gastar esos disparates, se redujeron drásticamente las inversiones y, como suele ocurrir, la creatividad vino a sustituir el derroche y la calidad media del género creció en la misma medida que bajó el gasto. Además, las cadenas especializadas experimentaron un cierto auge, y se logró una mayor rentabilidad en comunicación. El mundo al revés, como tantas veces pasa… Mi ejemplo favorito de simplicidad y una patente demostración de la importancia de una gran canción es este de 1979:

Hechas estas disquisiciones, no quiero dejar de analizar algunas de mis categorías favoritas de videoclises, que creo que deberían haber tenido su propio premio anual por lo concurridas. Por pudor omitiré ejemplos, pero abro el debate por si alguien se anima. Allá vamos:

- actuación en directo en azotea de edificio más o menos alto: funesta costumbre iniciada por los Beatles y a la que no han sido capaces de sustraerse grandes y pequeñas estrellas.

- nave industrial con el suelo lleno de charcos: las posibilidades luminotécnicas del líquido elemento no pasaron desapercibidas a los cecilbedemilles del rock, que han derrochado hectómetros cúbicos de agua rodando en viejos almacenes abandonados.

- viejo Cadillac que recorre los Monegros: a falta de Baja California, bueno es Aragón. ¿Qué cosa puede ser más natural que tañir una bonita Gibson con caja en el backseat de un descapotable carracho bajo la chicharrera?

- micrófono de válvulas: elemento retro que aporta, eso se cree la gente, credibilidad y glamour. Tal es la influencia visual de este cacharro que hasta el ínclito Mariano Rajoy lo ha adoptado en su última campaña electoral. Cágate lorito.

- recreación de algún éxito de la gran pantalla: notables creaciones de esta categoría han hecho que  los Hermanos Calatrava lucieran como los Hermanos Coen a su lado.

- momento walkabout: cuando el artista no accede a ninguna otra prestación, se estila mucho el clip en el que se le ve paseando, con la imagen ralentizada, por calles desiertas que a menudo corresponden al polígono industrial en el que se ubica el plató (es muy típico rodar los domingos, para que sea más caro y joderle el fin de semana al mayor número de personas). Son de rigor las miradas perdidas en la lejanía, la funda de guitarra y la actitud de estar haciendo algo realmente importante.  Como opcional se admite, incluso durante la canícula, llevar abrigo largo de cuero como Cafe Quijano. Esta modalidad corresponde habitualmente a segundos o terceros videos, cuando el disco está más hundido que el Titanic y el intérprete rebotadillo.

- montaje de directo con sincronización deficiente de la voz solista: otro gran clásico, correspondiente a momentos de verdadera desesperación y gran ahorro. En casos extremos, las tomas corresponden a diferentes shows y hay cambios patentes de vestuario y diámetro de las manchas de sudor.

- agenda caliente: este apartado implica que el artista solicite la colaboración desinteresada de sus amiguetes más o menos famosos. Como ninguno accede a firmar ningún tipo de cesión de derechos de imagen, el resultado queda eternamente bajo la espada de Damocles de una potencial reclamación.

Y aquí lo dejamos. Nuestro briconsejo B2B de hoy es este: amigos disqueros, gastad lo menos posible en videoclises, desconfiad de las productoras de campanillas y, siempre que podáis, evitad hacer pelis de canciones infames. Al final, el resultado será el mismo.

yes f.m. en el Día de la Música: haciendo el indie

Bueno, pues allí estuvimos, haciendo el indie durante todo el día. Impresionante evento el de ayer, y fastuosa organización de Heineken, que hizo un despliegue de medios espectacular a todos los niveles. Con una extraordinaria afluencia de público durante todo el día, aquello discurrió como una seda, con abundante personal de seguridad, limpieza etc. Y destacar por encima de todo el apabullante buen rollo que se dejó sentir a lo largo de toda la jornada, ambiente muy relajado, como de festival. Enhorabuena de verdad.

 

Nuestro stand estaba justo frente al escenario cubierto, lo cual nos garantizó mucha visibilidad y abundante tráfico durante toda la jornada. Eso sí, sobre todo por la tarde, el concepto transpiración cobró para nosotros una dimensión hasta ahora desconocida. Menos mal que el sponsor garantizaba la reposición de líquidos en el mejor formato posible, i.e., cerveza fría y bien tirada. Hicimos varias entrevistas destacando Sol Música e Interpop.  Por nuestra garita pasaron los chicos de Second, los Wagon Cookin’, el gran Malcolm Scarpa (que nos confesó que no usa internet ni tiene móvil !!), el maestro Diego A. Manrique, Christina Rosenvinge, el sex symbol Miguel Ángel Sánchez de Lollipop, Chema Rey, Javier Astudillo, Sandra Rotondo…  y en su calidad de único representante de la gran industria de la música, el camarada Pedro Campillo de EMI… además de infinidad de aficionados que aprovecharon para abrirse una cuenta en yes.fm. Algunos afortunados/as trincaron nuestra famosa camiseta corporativa, aunque hubieran preferido un abanico, vista la temperatura reinante.

Y eso que nosotros estábamos a la sombrita. En el patio exterior caía plomo derretido, y a pesar de los detalles organizativos (ventiladores, atomizadores de agua), allí lo que realmente procedía era cubrirse de parmesano y esperar la muerte gratinando. Pese a todo, allí estaba el personal, trasegando cerveza y pasándolo pipa. ¡Rockandroll!

Yo confieso que estoy un poco caduco para estas movidas. No me van las aglomeraciones y a estas alturas del campeonato ya no me preocupa parecer moderno… Dicho esto, me gustaron bastante las actuaciones de Vetusta Morla, Nudozurdo y la del gran Josele Santiago (me guardo su versión de Nocturno de Princesa de Moris como lo mejor del día). No me quedé por la noche pero me cuentan que estuvieron muy bien The Sunday Drivers… el resto del cartel, yo no entiendo mucho de esto, pero me temo que, aunque no todos, hay bastantes beneficiarios de la fiebre indie que tan en boga está. Por la mañana actuó una tronca de esas con guitarra, de las de la nueva onda folkie, que hacía que María Ostiz pareciera Suzie Quatro a su lado… Ay, qué mayor estoy.

Premios 20Blogs

el Día de la Música en yes.fm

Supongo que a estas alturas ya sabe todo el mundo que el día 21 es el Día de la Música. Con tan sonado motivo y, por qué no decirlo, para celebrar la victoria de Egipto sobre Italia en el partido de ayer, hemos preparado una serie de actividades que ahora os cuento.

Uno. Presentamos nuestra sección Las Favoritas de… en la que artistas y celebrities nos dejan escuchar las canciones que siempre forman parte de su equipaje de mano. Inauguramos con 28 playlists que incluyen las de Revolver, Pereza, Despistaos, Kiko Veneno, Piratas, La Oreja de Van Gogh, Huecco, Erpeche, David DeMaria, Poncho-K, Juaninacka, Belén Arjona… Iremos actualizando esta sección todo el tiempo, incorporando nuevas listas. Por cierto, si algún artista lee esto, está invitado a hacernos llegar su playlist cuando quiera, pa’ eso estamos

Dos. Anunciamos nuestro acuerdo con PIAS, una de las grandes distribuidoras digitales, y otra aportación decisiva a nuestra base de datos. Una vez más, 2009 es para nosotros el año de las independientes, y cada vez estamos más cerca de tener la colección completa. De PIAS entran en torno a 80.000 canciones, ya hay mucho material disponible en yes.fm y el resto lo estará en unas semanas: Gossip, Helloween, Hooverphonic, Placebo,… entre los guiris, y Russian Red, Vetusta Morla, Corcobado o Chico y Chica entre los locales.

Tres. También tenemos una selección de discos en escucha gratuita especial para el Día de La Música. No os sorprenderá que la oferta sea fundamentalmente de música independiente, la verdadera protagonista de estos fastos. Hay discos de The Sunday Drivers, Lori Meyers, Templeton, Nudozurdo, Christina Rosenvinge, Cat People… Ideal para refugiarse del calor y jartarse de oír canciones antes de que refresque y puedan tomarse al asalto bares y terrazas este fin de semana, como mandan los cánones.

Y cuatro. Por último, el domingo estaremos con chiringuito propio en el movidón que organiza Heineken en el antiguo Matadero de Madrid, por si alguno os queréis dar una vuelta. Habrá música en directo y, muy mal se nos tiene que dar, cerveza fría, cubriéndose así dos de las necesidades básicas de todo buen aficionado. Haremos fotos y esas cosas.

lo nuevo de Moby, en exclusiva en yes.fm

Desde hoy, y hasta el próximo día 29,  gratis y sólo en yes.fm, se puede escuchar el nuevo disco de Moby, titulado Wait For Me. Otro estreno exclusivo, después del reciente de Placebo, y esta vez fruto de la reciente incorporación del catálogo de Zebralution. Y muy pronto, más novedades sólo en yes.fm.

más novedades: SensaCine.com en yes.fm

Como veis, no paramos de enredar. Desde la semana pasada estamos llevando a la práctica nuestro reciente acuerdo con SensaCine.com, el famoso site para los amantes del Séptimo Arte en el que se pueden visionar trailers, adquirir entradas y, en general, acceder a todo tipo de información sobre películas estrenadas o por estrenar. Se trata de la filial española del portal francés Allocine.fr, que cuenta con, gasp, 7′5 millones de usuarios únicos al mes.

SensaCine.com nos enlaza desde la página de cada película, y yes.fm hace lo propio desde las correspondientes a playlists de música de películas. Voila:

Ya que estamos en el tema de las BSO, comentar también que desde hace algunas semanas acometimos una reorganización de la sección de música de cine. Ocurría que el buscador, cuando se tecleaba una banda sonora, ofrecía tropecientos mil resultados y tendía a petar los equipos. Lo que hemos hecho es “paquetizarlas” por décadas, por años (las más recientes) o por estilos (James Bond, Bollywod, infantiles…) para así simplificar la búsqueda. Naturalmente, se pueden buscar introduciendo directamente el título de la peli.

En el capítulo de batallitas, comentar que una banda sonora de éxito ha sido, en muchas ocasiones, un auténtico ungüento amarillo para las compañías de discos. Años ruinosos se han visto salvados por el generalmente inesperado éxito del disco de tal o cual película.

Era muy difícil determinar a priori si una banda sonora vendería o no. Claro que están los grandes del género, Hans Zimmer, John Barry y toda esa panda, que tienen fans devotos y son casi una garantía. Pero en el resto de casos, siempre se dijo que el impacto depende de cómo está la música sincronizada en las escenas (un ejemplo de buen trabajo es Bridget Jones Diary) … hay un algo que hace click y produce en el público la necesidad de tener esa música. Auténtica magia potagia por la cual la gente corría a las tiendas del ramo para llevarse a casa el souvenir de las imágenes en formato de disco, sin gastar la disquera una pela en márketing, que eso ya lo hacían distribuidores y exhibidores. Mi escena musical favorita de todos los tiempos es esta de Único Testigo, en la que no sólo suena  Wonderful World de Sam Cooke sino que además lo hace desde la radio de un VW Type 3 ranchera, igualito que mi primer coche.

 

De esos premios gordos, en las multis todos los años caían algunos. Por mis zarpas pasaron Matrix, Lord Of The Rings, Austin Powers y algunos más. Como es natural, bastaba que se depositaran altas esperanzas, sustanciosos adelantos (y previsiones de ventas optimistas) en un soundtrack para que no vendiera ni una copia. Ejemplos de estos descalabros los hay a manojillo, yo recuerdo con especial escozor el del disco de Pearl Harbour, que incorporaba un single de Faith Hill y que, a pesar de los desvelos de altísimos ejecutivos, no colocó ni un solo ejemplar. Eso sí, la noche del estreno en Londres nos invitaron a cenar en el lujurioso japo Nobu hasta que el sushi nos salía por las orejas … Ay, qué tiempos.

yes.fm en Hora Marketing

El programa de la COPE Hora Márketing que dirige y presenta Luca Dell’Oro  dedicó unos minutos a yes.fm el pasado 11 de Junio. Aquí tenéis el audio de la entrevista, en la que también interviene el camarada Alejandro Suárez:

yes.fm en las jornadas sobre Radio Digital Global en BCN

Aunque por la imagen fija pudiera parecerlo, no me dispongo a cantar un fandango en la peli adjunta. Nos pidieron un video contestando unas preguntas para las Jornadas sobre Radio Digital Global organizadas por el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), así que, en la mejor escuela de Santiago Segura, hemos aprovechado para presentar oficialmente la famosa camiseta promocional de yes.fm en este impresionante documento audiovisual. Algún día tengo que preparar un briconsejo B2B sobre el universo del T-shirt, íntimamente ligado al bisnes de la música. Además, y para procurar una mayor variedad en estos video-comunicados vamos a empezar a emular a los gurús del género. Próximamente grabaremos uno en una cueva de Afganistán según me dice nuestro asesor de imagen Cecil B. Pointdexter.

briconsejos B2B: firmas de discos

 Hoy una nueva incursión en nuestra popular sección de briconsejos B2B. Analizaremos hoy una de las prácticas más arriesgadas de la industria de los objetos de plástico redondo en cajas de plástico cuadradas: las firmas de discos.

Es frecuente escuchar por la megafonía de los centros comerciales que tal día a tal hora fulanito firmará ejemplares de su último disco. En la práctica, las firmas se hacen para hacer crecer las ventas de un disco en su semana de lanzamiento. En un mercado canino como el español, buenas son todas las copias que se vendan, y a menudo unas pocas decenas significan la diferencia entre unas posiciones y otras en la lista de ventas que se publica cada miércoles desde PROMUSICAE.

Las firmas en sí son deficitarias. Salvo en ocasiones contadísimas, las unidades vendidas no pagan ni los taxis del artista, pero sirven para negociar el emplazamiento del producto con las cadenas de distribución y ofrecen una oportunidad más para rascar algo de espacio mediático.  Para  la tienda, proporcionan una buena ocasión para animar el cotarro en un día tonto de venta. Naturalmente, la respuesta popular es más calurosa en ciudades pequeñas o fuera del circuito que en las grandes capitales, donde la gente es más difícil de arrastrar.

Para el disquero, las firmas son siempre una prueba de fuego. Si son un gran éxito, a menudo son tumultuosas y en el límite de la alteración del orden público, este es el supuesto clásico de artistas con fans adolescentes enloquecidas, siempre prestas a perder los papeles. Cuando la firma entra en la categoría de marrón por ausencia total de parroquianos (cosa que ocurre con cierta facilidad), dan lugar a una situación muy violenta, con el artista sentado con cara de muermo y tres o cuatro devotos dándole palique para disimular la catástrofe. Generalmente estos actos oscilan entre estos dos extremos, siendo la excepción aquellas que discurren fluidamente, con una asistencia constante y un ritmo razonable.

Durante mis años disqueros, las he vivido un poco de todos los colores. Algunas memorables por el desarrollo, la organización y el resultado final (vendiendo por encima de mil copias del disco en el mismo día) y otras terroríficas. Una de Erreway en Valencia se fue de madre hasta el punto de que tuvo que cargar la policía a caballo para dispersar a las fans… En algunas el barullo fue tal que la tienda fue literalmente desvalijada, para satisfacción del encargado, que se deshizo en tiempo record de sus overstocks con cargo al seguro.

La situación más surrealista a la que he asistido tuvo lugar en unos conocidos grandes almacenes. Se trataba de una firma de una superestrella local, y se había planificado, según costumbre de su management, como si por allí fueran a comparecer Obama, Belén Esteban y Chiquito juntos, para regalar jamones. La logística incluía, como es lógico, la garantía de buen acceso a un cuarto de baño, estas movidas duran varias horas y no se puede exigir al artista que tenga esfínteres de kriptonita, por muy famoso que sea. Total, que después de varios días de organización, la tienda introdujo ciertos cambios de última hora asegurando que todo estaba bajo control. Cuando llegó la hora del alivio, the artist fue escoltado hasta una azotea, en la cual, tras unos biombos, habían colocado… el cubo de una fregona… No comment.

Hay grandes clásicos de las firmas de discos. Uno es la foto con histérica besucona, especie ésta de hábitos gregarios y amiga de grandes manadas. La prolongada exposición de los mofletes del cantante a estos especímenes garantiza la exposición a todo tipo de gérmenes y diversos fluidos corporales tales como babas, lágrimas etc. En ocasiones se producen desmayos y lipotimias, con el numerito asociado. Como todo el mundo porta cámaras de fotos hoy en día, el proceso se hace interminable.

Mi favorito, sin embargo, es es el rotulador plateado. Cuando las portadas son oscuras no queda otra que recurrir a a este diabólico artefacto, cuya tinta incorpora un poderoso anticoagulante que prolonga su secado durante horas con el consiguiente pringue de artista y fans. Estos rotuladores son invención relativamente reciente y no existían en la época de Spinal Tap (ver vídeo)

Este es nuestro briconsejo B2B de hoy : amigos disqueros, nunca subestiméis los riesgos de una firma de discos. Asegurad tanto las vías de escape en caso de aglomeración como las salidas honrosas en el supuesto de que no se presente nadie. Y no olvidéis en casa el Almax ni el Valium.

 

arco de seguridad

Como esta ancianita se siente uno a veces en esta aventura de la música digital. Mientras misiles y bazookas pasan tranquilamente ante los ojos de los guardias, se te puede llegar a caer el pelo por llevar unas pinzas en el bolso.

Mucho más rockera es esta otra escena de seguridad en aeropuertos. Pertenece, claro está, a la película de Rob Reiner This is Spinal Tap, que todo amante de la música debería ver si no lo ha hecho ya. No es especialmente fácil de encontrar pero en la red hay innumerables clips de esta auténtica obra maestra.

dr.spot: beautiful day / car song

No se vende ni un coche, pero no será por falta de anuncios. El Doctor me dice que le gusta mucho este, que utiliza la moda del revival del vinilo para anunciar el nuevo Peugeot 3008: un señor que dispone de bastante tiempo da vueltas a 45 kilómetros por hora sobre una rotonda nevada al ritmo de Beautiful Day de los belgas Venus. Supongo que para un belga, un día de nubes y nieve puede llegar a constituir un beautiful day, para mí desde luego no. Personalmente detesto la nieve, y si es en coche ya no os cuento. Como decía el fiscal de la serie Juzgado de Guardia cuando un niño ciego le preguntaba por este repugnante meteoro, “es húmeda y sucia, y los niños la comen por diversión”.

Ya que hablamos de Juzgado de Guardia, aprovecho para colocar una de mis batallitas. Uno de los personajes de la serie, la funcionaria Billy Young, lo interpretaba Ellen Foley. Esta chica puso la voz en el memorable Paradise By the Dashboard Light de Meat Loaf y sacó algunos discos, el primero de los cuales produjeron Ian Hunter y Mick Ronson, que pasaron por aquí en una entrega reciente de carbono 14. A la sazón, la Foley se hizo novia de Mick Jones de los Clash, con el cual vivió un tormentoso romance cuyo desenlace se cuenta, se dice, en la clásica Should I Stay or Should I Go.  Ellen también hizo las voces de Hitsville UK del album Sandinista. Ni que decir tiene que los discos en solitario de esta chica  (eran de EPIC, hoy SONY) se los ha llevado el viento,  hay que joderse, menos mal que de una u otra manera se pueden recuperar.

En fin, que como iba diciendo, los fabricantes de coches no hacen más que sacar campañas en la vana esperanza de que algún incauto pique. Especialmente bonito es este:

El coche mola, la creatividad es excelente y encima la canción, Car Song del gran Woody Guthrie, es una maravilla. Buen fin de semana per tutti.